Decálogo para correr por ciudad
20 Septiembre 2009

Imagen tomada de cambiar.wordpress.com
Desde hace unos días los corredores de Madrid y Ciudad Real se han convertido en forajidos y criminales, por mor de dos recientes ordenanzas municipales de movilidad que prohíben “saltar y correr por la calle”. Si no fuese de pena sería de risa. Algún iluminado habrá detectado un alarmante incremento de los accidentes mortales provocados por corredores desalmados y habrá decidido tomar cartas en tan urgente asunto.
Como homenaje a esos irredentos que aún se ven por ambas ciudades, con los ojos bien abiertos para no ser sorprendidos por algún municipal apostado tras cualquier esquina, ahí va esta pequeña lista personal de consejos para sacar el máximo provecho de vuestros entrenamientos por la urbe. Y ya sabéis, si os sorprenden ¡corred!
Los caminantes, primero. Sea legal o ilegal correr en tu ciudad, mira muy bien por dónde vas. No empujes ni atropelles a nadie, ten paciencia en las aglomeraciones y ten presente que el comportamiento de las personas es imprevisible: cualquiera puede pararse, girar o cambiar el sentido de su marcha sin previo aviso. Mucho cuidado con los niños, a veces invisibles entre los adultos. Procura pasar siempre al menos a un metro de otro viandante.
Aprovecha los semáforos. Cruza por los pasos de cebra y respeta los semáforos. Aunque te parezcan un fastidio, son realmente útiles, por que te obligan a parar y arrancar de nuevo. Emplea las paradas en hacer ejercicios de técnica (20 skips delanteros, 20 traseros, 20 saltos y repetir hasta que encienda el hombrecillo verde).
Fuera música. El iPod te va a dejar sordo y además te impide estar atento a tu entorno. ¿Sabias que con los oídos tapados vemos menos? Es necesario llevar los oídos libres para ser conscientes de lo que pasa a nuestro alrededor.
Cambia de ritmo. Aprovecha los lugares más concurridos para recuperar fuerzas, y aprieta en las calles abiertas y en en las rectas de las grandes avenidas. Correr por ciudad puede ser un sustituto casi perfecto de los entrenos de calidad en pista. En general, aplica a los circuitos urbanos la misma filosofía que al fartlek fuera de pista.
Haz turismo. El mejor antídoto contra el tedio y la desmotivación para correr. Cambia de recorrido siempre que puedas, la ciudad no es un circuito. ¿Qué más da si te salen 9′5 kms o 10′3? Presta atención a los detalles. Piérdete por los barrios. La ciudad está viva y cambia día a día, vive y cambia con ella. Acabarás conociendo hasta su último recoveco.
No evites las cuestas. Si tu ciudad es rompepiernas, enhorabuena, tienes el campo de entrenamiento ideal. Al menos una vez en semana haz un recorrido en forma de dientes de sierra, apretando en las subidas y recuperando en las bajadas.
Utiliza los elementos arquitectónicos en tu favor. Sobre todo, las escaleras. A nuestros alcaldes les encantan los edificios mastodónticos con escaleras faraónicas. En muchas páginas web (ver, por ejemplo, la de runners’ world) puedes encontrar circuitos con escaleras para mejorar tu fuerza y tu potencia en carrera.
Selecciona bien tus zapatillas. Utiliza un par de zapatillas bien amortiguadas, con buen agarre y con buena estabilidad. La acera es traicionera y esconde más obstáculos e irregularidades de lo que parece. Además, correr con unas zapatillas más pesadas de las que utilizas para competir te darán un plus de ligereza cuando lleves el dorsal. Mucho cuidado con las aceras y el asfalto mojados, sobre todo si acaba de llover después de mucho tiempo.
Evita las zonas con mucho tráfico. Siempre me ha sorprendido ver a gente correr a 10 metros de la autovía. El ruido se te mete en el sistema nervioso de forma insidiosa, disminuye la sensación de flow mientras corres y dificulta el sueño. Además está la polución, claro. Busca las callejuelas, los barrios tranquilos, las plazas.
Llévate las zapatillas de vacaciones. Cuando salgas de viaje, por trabajo o por placer, llévate los pantalones cortos y un par de zapatillas. En mi último congreso en el extranjero, en Berlín, salí a correr al amanecer por la parte Este de la ciudad. A esa hora, desierta, era como si el muro no hubiera caído. Corriendo, especialmente fuera del horario turístico, las ciudades extrañas se ven bajo una luz completamente distinta.
Como con los diez mandamientos, estos diez consejos se resumen en dos. Hazlo simple: evita los artefactos innecesarios. Con las zapatillas, ropa cómoda y transpirable, y un billete de cinco euros – por si las moscas – vas que chutas. Y segundo, disfruta. Salvo que seas de los que bajan de 2h 45′ en maratón, mejor olvídate el reloj en casa…
Entry Filed under: General. Etiquetas: Ciudad, Consejos y curiosidades, Correr, Running.
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1.
xavi castell | 22 Septiembre 2009 at 10:33 pm
Genial, como siempre!
2.
josecesarperales | 25 Septiembre 2009 at 12:30 am
Thanx!